viernes, julio 03, 2009

Recuerdos de Vietnam, parte 2: KOTO y la oportunidad de vivir dignamente

Templo de la Literatura, Hanoi

Nuestra primera visita en nuestro viaje a Vietnam, que debía ser el Templo de la Literatura de Hanoi, se vio literalmente ahogada por las lluvias, al convertirse todo el barrio que rodeaba al templo en un estanque de medio metro de profundidad. Aún conservo las entradas sin estrenar porque, ya se sabe, siempre hay que dejarse algo sin ver para tener una excusa para volver.

Supongo que el turista español, acostumbrado al buen tiempo en su país, nunca deja de sorprenderse cuando viaja lejos y descubre que las condiciones atmosféricas pueden alterar sus planes. Allí estábamos nosotros, desconcertados, con las entradas en la mano pero separados del templo por un lago, deambulando a un lado y otro de la acera exterior al recinto, buscando zonas secas donde pisar o trepar, y mirando con pena los tejados de las pagodas del templo, que ya no visitaríamos, pero que podíamos atisbar por encima del muro si saltábamos lo suficientemente alto.

Tanto desconcierto inevitablemente tenía que abrirnos el apetito. Hanoi es un paraíso para los aficionados al turismo gastronómico, y los improvisados restaurantes callejeros inundan desde el mediodía las calles con los efluvios de sus guisos. Nota: queda demostrado que para montar un restaurante uno sólo necesita un hornillo, un wok y un par de sillas. El olor de la comida y el hambre de los transeúntes harán el resto.


Foto de kkinjo

Nosotros no nos atrevimos a probar estos restaurantes típicos en Hanoi. Las vacaciones acababan de comenzar y aún tomábamos alguna precaución contra la diarrea, de las que aconsejan en la web del ministerio de Asuntos Exteriores. Los mandamientos dicen: No comerás nada que no haya sido cocinado. No tomarás fruta o verduras que no hayas pelado o lavado tú. Beberás siempre agua embotellada que abran delante de ti. Si se siguen estas instrucciones a rajatabla, el estreñimiento está garantizado, y finalmente uno se abalanza sobre la lechuga sin lavar y bebe agua a morro del grifo del baño, tratando de capturar esas benditas bacterias que liberen el "tapón".

Pero como los primeros días de las vacaciones los votos aún se respetan, al entrarnos hambre acudimos a nuestra guía de Vietnam en busca de consejo. La recomendación no estaba lejos; en el apartado "Dónde comer en Hanoi" había un epígrafe titulado "Cenar por una buena causa" donde se señalaban varios restaurantes sin ánimo de lucro que con sus beneficios tratan de sacar a la gente de la pobreza. Y uno de ellos lo teníamos justo delante, en en el número 61 de Pho Van Mieu, junto al Templo de la Literatura: el restaurante KOTO.


Foto: KOTO

La andadura de este restaurante comenzó en 1996, cuando Jimmy Pham, australiano de origen vietnamita, viajó a Hanoi, trabó amistad con algunos chicos que vivían en la calle en la más absoluta pobreza, y supo que su mayor deseo no era ser ricos, ni famosos, ni vivir en un país del primer mundo. Sólo ambicionaban recibir educación y aprender habilidades que les permitieran obtener un trabajo estable que les diera para vivir, allí mismo.


Foto: KOTO

Pham se puso manos a la obra, y abrió este establecimiento, que empezaría siendo una tienda de sandwiches para convertirse después en un restaurante conocido internacionalmente. Todos los trabajadores del restaurante son chicos recogidos de las calles, que participan en un programa educativo que dura dos años y les enseña lo necesario para defenderse en la vida además de inglés, cocina y hostelería. Cuando el curso termina, los chicos se colocan a trabajar en hoteles y restaurantes, y en muchos casos van a la universidad. Después de recibir su formación en KOTO, están en condiciones de mantenerse ellos y a sus familias. En este vídeo de la BBC lo explican todo con mucho detalle.



Por una vez, las críticas de este restaurante en TripAdvisor me parecen injustas. Aunque la mayoría de los comentaristas alaban la iniciativa y la calidad de los platos, he encontrado quejas surrealistas acerca de la higiene personal de los camareros, su nivel de inglés "deficiente" o "una mala relación calidad/precio". Por experiencia puedo decir que nada de esto es cierto: la limpieza del lugar y el personal era escrupulosa, los camareros hablaban un inglés estupendo, la carta era amplia y ofrecía platos vietnamitas y europeos, los precios eran más que aceptables y los platos eran un regalo para la vista y el paladar. Una imagen vale más que mil palabras, así que aquí os la dejo, junto con mi recomendación de este restaurante y de la gastronomía vietnamita en general.


Puedes leer el primer artículo de la serie de Vietnam aquí: Parte 1

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miércoles, julio 01, 2009

Madrileños, preparáos: llega el Orgullo Gay

Orgullo Gay 2008 en Madrid, por RinzeWind


Todos los años pico, y no será por falta de información, ni por falta de eco en todas las poblaciones españolas y en todas las capitales europeas, ni tampoco será por falta de repetición, porque como ya digo, esto pasa todos los años. Y aún así, no aprendo, y cada año por estas fechas, un sábado por la tarde aparentemente inofensivo, acabo atrapada en mi coche maldiciéndome por haber olvidado el día del Orgullo Gay.

Sirva mi experiencia como aviso para este año: ¡Madrileños, guarecéos! ¡La manifestación del Orgullo Gay es este sábado! Y a menos que queráis uniros a la fiesta, o que tengáis un puntito masoquista, haréis bien en evitar el centro de Madrid. Como todos los años, a las 17 h cortarán la calle Alcalá y la calle O'Donnel (desde Príncipe de Vergara), a las 17.15 h cortarán los ejes de Recoletos y Serrano desde la altura de Atocha hasta la altura de las torres de Colón, y a las 17.30 h cerrarán la Gran Vía y Princesa a la altura de Plaza de España. Pero los cortes no bloquearán sólo estas calles sino también las de alrededor, donde los coches se acumularán en su intento desesperado por encontrar rutas alternativas de huida. Por mi experiencia se ven afectadas todas las vías desde la calle Atocha hacia arriba, con la dificultad añadida de que por el trazado de las calles (es el casco antiguo) y los sentidos de circulación establecidos, una vez que se ha entrado en el atasco, ya es imposible salir de él e inevitablemente se acaba en el centro del meollo, valga la redundancia.

Si queréis presenciar el desfile de camiones de colores, música techno atronadora y cuerpazos esculpidos a golpe de gimnasio, podéis acceder a él sin problema usando el Metro, y os recomiendo la experiencia. Yo estuve allí hace ¡¡siete años ya!! y pasé una tarde divertida. Tras el desfile la fiesta continúa en la plaza de Chueca, y todo el mundo es bienvenido independientemente de sus inclinaciones sexuales. Además, este año podría ser el último en que se celebrase la fiesta en el centro de Madrid, ya que el Ayuntamiento quiere prohibir a los organizadores (la C.O.G.A.M., Colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Madrid) que vuelva a utilizar este emplazamiento para sus fastos para aplacar las quejas vecinales por los ruidos. En mi opinión, sería una lástima que el Ayuntamiento se saliera con la suya, pues aunque respeto mucho la necesidad de descanso de los vecinos del barrio de Chueca, conviene recordar que hace quince años ese mismo barrio era una zona nada recomendable, y fue precisamente el colectivo gay quien logró limpiar el barrio de delincuencia y prostitución, invirtiendo en negocios en la zona y convirtiéndola en el Soho madrileño.

Dicho esto, espero que al colectivo gay no le importe si en esta ocasión me quedo en mi casita, o me busco alguna actividad fuera de Madrid, que una ya está viejuna y fondona, y las comparaciones con esos cuerpos de gloria son odiosas.

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sábado, junio 27, 2009

Recuerdos de Vietnam, parte 1

Donde fueres, haz lo que vieres:

Calle Quoc Tu Giam, Hanoi

En Vietnam no llueve ni diluvia. Hay que inventar un nuevo verbo para describir lo que allí sucede cuando se abren las compuertas del cielo. Y aun cuando no llueve, el aire es denso y caliente, como una sopa. Bajar las escaleras del avión es como sumergirse lentamente en una bañera con la ropa puesta.

Cuando nosotros fuimos allí en noviembre del año pasado, creíamos que llevábamos el equipamiento adecuado para todas las climatologías. Y como al llegar a Hanoi llovía, nos pusimos inmediatamente en modo borrasca: en los pies, las botas de montaña, que no calan ni gota. Y por encima, los impermeables del Decathlon que nos cubrían de la cabeza a los pies convirtiéndonos en bolsas de basura andantes. Ahora que lo pienso, los lugareños debían de pensarse que íbamos a la conquista de la Luna, a un laboratorio nuclear, o algo así. Ellos iban en camiseta, pantalones cortos y chanclas. A veces no llevaban ni paraguas. Nativos y foráneos nos mirábamos mutuamente con extrañeza.

Templo de la Literatura, Hanoi

Los impermeables perdieron puntos cuando, al pasar las horas, comprobamos que estaban tan mojados por fuera como por dentro. Al principio pensamos que se habían mojado porque al entrar en los restaurantes te obligaban a quitártelos y dejárselos a un paisano que los vigilaba fuera, él debajo de un paraguas de bolsillo, y la montaña de impermeables debajo de otro paraguas minúsculo. Después comprendimos que a causa del calor sudábamos, el sudor condensaba en el interior del plástico y lo pegaba a la piel. Habría dado lo mismo salir a la calle, exponer el exterior del impermeable a la lluvia, darle la vuelta, exponer el interior, y luego ponértelo encima.

Las botas de montaña mantuvieron su buen nombre hasta que el nivel del agua en las calles subió hasta cubrir el borde de las aceras, las acequias y las alcantarillas, y nuestra amiga L. metió la pata hasta el fondo, literalmente. Demostró de una sola vez que hay nuevas formas insospechadas de torcerse un tobillo, y también que una bota impermeable deja de serlo cuando el agua entra por la parte superior de la caña, y una vez obtenido el resultado deseado, tarda varios días en secar.

Calle Quoc Tu Giam, Hanoi

Resultado: Desde Hanoi y por el resto de nuestras vacaciones en Vietnam, nos vestimos a la vietnamita, con camiseta, pantalones cortos y chanclas. Son cómodos, no se estropean si se mojan, y al sacarlos del agua secan rápido. Casi nos habríamos confundido con la población autóctona si no hubiera sido por estos ojos tan redondos.

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martes, junio 23, 2009

Cómo preparar un viaje al extranjero

Foto de Aussiegall

Tengo la suerte de poder viajar fuera de España bastante a menudo, y con el paso de los años, he ido perfeccionando la rutina de la organización de viajes. Siempre utilizo como herramienta de ayuda Internet; hace tiempo que descarté las agencias de viajes por los precios desorbitados que cobran.

Como el verano ya está aquí y seguro que hay rezagados que aún no han reservado sus vacaciones, he pensado en compartir con vosotros las mejores herramientas que he encontrado hasta ahora para la gestión de un viaje. Ni que decir tiene, si conocéis otras webs alternativas o mejores que éstas, podéis compartirlas con todos nosotros apuntándolas en los comentarios a este artículo, y todos os lo agradeceremos mucho.

A continuación os explico mi rutina:


1. Elegir el destino:

Posiblemente ya sepáis dónde queréis ir. Otra posibilidad es que dispongáis de días libres en el trabajo en una fechas concretas, y no sepáis cómo emplearlos. En este caso, podéis elegir destino según vuestro presupuesto y vuestras preferencias en Tripbase. Después, en la Wikipedia podéis buscar el destino elegido y comprobar que el clima es adecuado en la época del año en que pensáis viajar al lugar.


2. Obtener el transporte hasta allí:

Si elegís el avión, podéis buscar vuelos baratos en aerolíneas de bajo coste con WhichBudget. Si no encontráis nada convincente, podéis mirar en Aena qué aerolíneas viajan al destino deseado, y mirar en las páginas web de dichas líneas. Como último recurso, podéis buscar los billetes en buscadores como LastMinute y Atrápalo que son los que menos cargos por gestión cobran. En ocasiones, incluso podréis elegir los asientos dentro del avión antes de pagar el billete, buscando el modelo de avión y la aerolínea en SeatGuru.


3. Reservar el alojamiento:

Si tenéis espíritu aventurero podéis saltaros este paso y buscar habitaciones libres una vez llegados al lugar. Yo no me arriesgo y siempre reservo antes de viajar. Si quiero ir a un hotel, lo elijo según los rankings de TripAdvisor. En Estados Unidos, otra opción mejor es alquilar un apartamento por unos días, para lo cual podéis espiar las recomendaciones de usuarios en HomeAway o VacationRentals. En estos dos sitios tenéis doble garantía para vuestra reserva: la que da la propia web, y la garantía de pago mediante Paypal.

Existen otras opciones de alojamiento alternativas, más baratas e incluso gratuitas. En este artículo encontraréis información muy valiosa.


4. Programar la estancia, recorridos, visitas y comidas:

Ah, la miga de todo el asunto. Aquí las herramientas escasean. Es fundamental hacerse con una buena guía e imprescindible que la misma tenga, como mucho, dos años de antigüedad. Las ciudades están vivas y los comercios y museos abren y cierran que es un primor. Hacedme caso, llevar una guía antigua es lo mismo que no llevar ninguna.

También os pueden ayudar los mapas de otros turistas en Google Maps y las recomendaciones de TripAdvisor.


5. Hacer la maleta:

Mi tarea más odiada se hizo más llevadera cuando descubrí la Universal Packing List. Rellenáis un pequeño formulario con las características del viaje y os devuelve una lista personalizada con todo lo que tenéis que meter en la maleta (Nota: no lo pone, pero meted además un antifaz para dormir, en casi todos los países las persianas brillan por su ausencia y en verano amanece temprano). Su artífice es un chico que reconoce abiertamente que sabe poco de cosas de chicas, así que amigas, meted además en el neceser un mini-secador de pelo y bálsamo de labios con protección solar.

En este otro sitio, OneBag, también podéis encontrar ayuda para elegir qué llevar.

No me digáis que después de leer esto no os ha entrado el apetito viajero.



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lunes, junio 22, 2009

Pasaporte al extranjero

Foto de RocketRaccoon


Ahora que ha llegado el verano, quienes no se vean afectados por la crisis pueden aprovechar las vacaciones para lanzarse a trotar por el mundo. El periódico inglés Times Online publicó el pasado mes de noviembre su predicción de los 10 destinos favoritos para 2009. En ellos encontramos lugares tan atractivos como Australia, Chile, Tailandia, Estados Unidos o China.

Para poder entrar en estos países (o en cualquier otro país no perteneciente a la Unión Europea) necesitaréis un pasaporte vigente, entre otros documentos. Y no sólo bastará con que sea vigente en las fechas en que planeáis permanecer en vuestro destino, sino que algunos países os requerirán que el pasaporte tenga validez hasta varios meses después de la fecha de finalización de vuestro viaje, por lo que si tenéis previsto viajar a uno de estos países, será mejor que preguntéis (por ejemplo, en su embajada) la validez que precisa vuestro pasaporte.

Para viajar desde España a cualquier otro país de la Unión Europea (ver listado aquí) no hace falta pasaporte, basta con aportar el Documento Nacional de Identidad (D.N.I.), pero por experiencia personal os recomiendo que en todos vuestros viajes fuera de España llevéis, en lugares distintos, tanto el D.N.I. como el pasaporte. De esta manera, si os roban uno de los dos documentos, siempre os podréis subir al avión mostrando el otro. Si os quedáis indocumentados, tendréis que acudir urgentemente a la embajada de España del país donde estéis para que os emitan un salvoconducto.

Cómo hacerse o renovar el pasaporte en España:
  • Quién puede hacerlo: todas las personas con nacionalidad española, y tienen que acudir personalmente a realizar los trámites, no pueden realizárselos otras personas

  • Cuándo: una vez que váis a la oficina de expedición, os dan el nuevo documento en el momento, pero en algunas oficinas tienen más de un mes de espera para la cita, por lo que debéis prepararos con antelación.

  • Dónde: en las Jefaturas Superiores y las comisarías de policía habilitadas a tal efecto. Podéis encontrar un directorio completo aquí. Hay que pedir cita previa llamando al 902.247.364 o por internet aquí. Se puede acudir a cualquier centro de la lista, aunque según me han informado en el teléfono de arriba, las oficinas autorizados de Madrid centro (Los Madrazo, Almagro y Tetuán) están menos sobrecargadas en estos días.

  • Documentación a aportar: D.N.I. vigente, 1 fotografía reciente tamaño carnet, el pasaporte anterior todavía vigente (si se trata de una renovación) y 20 euritos, que poco en la vida es gratis. Más información aquí.



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